
Simply Draw: Aprende a dibujar
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Detalles de la aplicación
- Versión
- 1.14.1
- Actualizado el
- Licencia
- Free
- Descargas
- 10.000.000+
- Desarrollador
- Simply Ltd
- Categorías
- Educación
- Plataforma
- Android, iOS
Capturas de pantalla








Análisis de AppCompare
En casa, una aplicación para dibujar puede acabar circulando entre varias manos: alguien quiere probar un animal, otra persona pide ayuda con una forma difícil y el móvil termina sobre la mesa durante un rato tranquilo. Simply Draw: Aprende a dibujar encaja bien en ese momento porque convierte el dibujo en una actividad guiada, en lugar de dejar al principiante frente a una hoja en blanco. A mí me parece especialmente útil para empezar sin tener que buscar tutoriales distintos cada vez, aunque no la confundiría con un curso completo de dibujo ni con una herramienta para ilustrar profesionalmente.
Una actividad compartida, con expectativas realistas
La propuesta de Simply Ltd es sencilla: seguir instrucciones paso a paso para aprender a dibujar. Esa estructura ayuda a que una sesión compartida no dependa de que alguien de la familia ya sepa enseñar. Una persona puede leer o seguir las indicaciones en pantalla mientras otra dibuja; después pueden intercambiar los papeles. Así, la aplicación sirve tanto para practicar en solitario como para acompañar una tarde en la que varias personas quieren probar la misma actividad.
La ventaja de este formato aparece cuando alguien se atasca al principio. En vez de exigir que el usuario decida por dónde empezar, la guía divide la tarea en acciones manejables. Para un niño o un adulto que cree que “no sabe dibujar”, ese primer paso guiado puede quitar presión. También facilita repetir un intento: se puede volver a mirar la secuencia y comparar el propio trazo con la indicación, sin convertir el resultado en una competición.
En una situación cotidiana, por ejemplo, podría usarse durante una pausa después de los deberes o mientras se espera a que termine una comida. Conviene preparar papel y lápiz antes de entregar el teléfono, porque la aplicación enseña, pero el dibujo sigue siendo una actividad manual. Si cada persona tiene un cuaderno o una hoja identificada, resulta más fácil conservar los intentos y ver qué cambia con la práctica, en vez de depender de recordar quién dibujó qué en una pantalla compartida.
El móvil guía; la práctica ocurre en el papel
Yo aprovecharía la aplicación como referencia visual y no como sustituto de dibujar por cuenta propia. Una rutina útil es mirar un paso, pausar la atención en la pantalla y hacerlo en el papel antes de avanzar. Si se intenta copiar todo deprisa, es fácil seguir las instrucciones sin entender cómo se construye la forma. En cambio, detenerse entre pasos ayuda a observar proporciones y dirección de las líneas, que son aprendizajes más transferibles que memorizar un dibujo concreto.
Ese ritmo también evita que el teléfono monopolice la actividad compartida. Una persona puede seguir la guía y luego dejar que la siguiente intente la misma figura con menos ayuda. No hace falta que los dibujos queden iguales: la comparación más valiosa es ver qué parte resultó fácil y dónde cada cual tomó una decisión distinta. Para una casa con niños y adultos, ese enfoque suele ser más agradable que corregir cada línea como si existiera una única respuesta perfecta.
Antes de empezar: quién usa el dispositivo y quién practica
En un teléfono compartido, yo establecería desde el principio quién está usando la aplicación y quién solo está mirando. No asumiría que el progreso o las preferencias de una persona se mantienen separados de los de otra: si varias personas se turnan en el mismo dispositivo, es prudente acordar una secuencia sencilla, como terminar una práctica antes de pasar el teléfono y dejar claro quién la empezó. Esto reduce confusiones y evita que alguien cambie de actividad a mitad de una sesión ajena.
También separaría la práctica del acceso a compras. La aplicación se puede descargar gratis, pero incluye compras dentro de la aplicación que, si se facturan mediante Google Play, van de 14,99 a 94,99 euros. Si el móvil lo usan menores, el adulto responsable debería revisar cómo se gestionan las compras en el dispositivo y decidir de antemano si se permitirá adquirir algo. No hace falta convertir cada sesión en una negociación: basta con dejar claro que instalarla y usarla no significa que cualquier compra esté autorizada.
La versión actual es la 1.14.1 y requiere Android 11 como mínimo. Para una familia, comprobar primero la compatibilidad del dispositivo compartido evita preparar una actividad para descubrir después que el teléfono no puede instalarla. Si hay más de un dispositivo en casa, yo mantendría una norma común sobre quién puede iniciar compras y cuándo se presta el teléfono; la coordinación depende de los hábitos familiares, no de dar por hecho que la aplicación ofrece controles específicos para eso.
Cómo coordinar turnos sin perder el hilo
Una forma práctica de compartirla es que cada persona elija una tarea distinta, pero que el grupo acuerde cuándo cambiar de turno. Si el tiempo disponible es corto, resulta mejor completar una secuencia que abrir varias y dejar todas a medias. Quien observa puede señalar qué paso le parece más claro, mientras quien dibuja conserva el control del lápiz. Esa división mantiene la actividad colaborativa sin que el acompañante termine haciendo el dibujo por la otra persona.
Para seguir el progreso, usaría hojas separadas con el nombre o la fecha escritos a mano y guardaría algunos intentos, especialmente los primeros. No es una función que atribuya a la aplicación, sino un método sencillo para que una familia note avances sin depender de perfiles o historiales compartidos. Además, permite volver a un dibujo semanas después y repetirlo con otra mirada. La comparación funciona mejor como registro personal que como ranking entre hermanos.
En cambio, si dos usuarios quieren avanzar a ritmos distintos o conservar un recorrido de aprendizaje independiente, un único teléfono puede volverse incómodo. En ese caso, conviene turnarse con una regla clara o practicar en dispositivos separados si ya disponen de ellos. La aplicación resulta más natural cuando la actividad es breve y flexible; no la elegiría como solución para organizar un programa de clases domésticas con seguimiento formal de varias personas.
Edad, confianza y acompañamiento
Simply Draw tiene clasificación PEGI 3, así que su contexto es apropiado para público general desde una edad temprana. Aun así, la clasificación no reemplaza el criterio de un adulto cuando un menor usa un dispositivo con acceso a compras. Yo acompañaría las primeras sesiones no para corregir cada trazo, sino para ayudar a manejar el teléfono, preparar los materiales y explicar que la guía es una ayuda, no una prueba de habilidad.
La aplicación pertenece a la categoría de educación, y su enfoque de dibujo guiado puede ser una puerta de entrada agradable para alguien que se siente intimidado por los tutoriales largos. Con más de 10 millones de instalaciones y una valoración media de 4,5 basada en alrededor de 319.000 valoraciones, se nota que ha llegado a una audiencia amplia. Esas cifras orientan sobre su alcance, pero no garantizan que el estilo de aprendizaje encaje con cada persona: alguien que prefiera explorar libremente quizá disfrute más con papel, referencias visuales abiertas o clases centradas en técnicas.
Yo tendría especial cuidado con la expectativa que se transmite a los niños. Si el objetivo es “hacerlo igual que la pantalla”, una diferencia pequeña puede frustrar; si el objetivo es aprender a observar y probar, la experiencia gana mucho. Celebrar que una figura se reconoce o que una línea salió más segura suele ser más útil que buscar perfección. La guía puede dar estructura, pero el acompañamiento adulto determina en buena medida si el dibujo se vive como juego, práctica o examen.
Lo que ofrece frente a otras formas de aprender
Frente a buscar vídeos sueltos, la ventaja de una aplicación paso a paso es que propone una experiencia más enfocada: se abre para practicar y se sigue una secuencia, sin tener que decidir entre tutoriales de calidad y niveles muy distintos. Para principiantes, esa reducción de decisiones puede ser valiosa. La contrapartida es que una guía concreta no necesariamente enseña todo lo que hace falta para dibujar cualquier objeto desde cero; para aprender perspectiva, composición o técnicas de sombreado de manera amplia, buscaría un curso o un recurso especializado.
También es distinta de una aplicación de dibujo digital. Si lo que se busca es colorear con herramientas en pantalla, trabajar con capas o producir una ilustración terminada en el móvil, Simply Draw no sería mi primera elección: su atractivo está en aprender mediante instrucciones, con el lápiz y el papel como parte central de la práctica. Para una actividad sin pantalla, un libro de ejercicios puede cumplir un papel parecido, aunque resulta menos interactivo en el momento de seguir cada paso. La elección depende de si se valora más la guía inmediata o una experiencia completamente desconectada.
Hay otro matiz: seguir pasos ayuda a arrancar, pero el progreso real exige intentar dibujos sin mirar cada indicación. Yo alternaría una sesión guiada con otra en la que la persona intente repetir de memoria una forma sencilla o dibuje una variación propia. Así se evita que la práctica se limite a copiar y se descubre si la guía está ayudando a comprender las formas. Si alguien solo quiere dibujar libremente, esa estructura puede sentirse demasiado dirigida; si necesita una idea concreta para superar el bloqueo inicial, es precisamente lo que le da valor.
Cuándo la elegiría para casa
La recomendaría a familias que quieran una actividad creativa breve, a principiantes que necesiten instrucciones claras y a adultos que prefieran aprender sin apuntarse de inmediato a un curso. También puede funcionar bien cuando un niño quiere dibujar y el adulto busca una manera de acompañarlo sin tener que inventar ejercicios. Su gratuidad facilita probarla, pero las compras integradas hacen sensato acordar límites antes de que el teléfono pase de mano en mano.
No la elegiría si la prioridad es una clase estructurada con evaluación, si varias personas necesitan cuentas y progresos claramente separados, o si se busca una herramienta de ilustración digital. Tampoco esperaría que una secuencia guiada convierta por sí sola una práctica ocasional en dominio técnico. Su mejor papel es más modesto y concreto: ayudar a sentarse, empezar una figura y ganar confianza suficiente para seguir dibujando.
Una opción amable si se comparte con criterio
Mi impresión final es que Simply Draw: Aprende a dibujar puede aportar bastante a una casa cuando se usa como punto de partida y no como árbitro del talento. La versión gratuita permite acercarse a la propuesta, mientras que las compras dentro de la aplicación merecen una decisión adulta clara en dispositivos compartidos. Para sacar más partido, prepararía papel, acordaría los turnos y animaría a cada persona a conservar sus propios dibujos; son pequeños hábitos que hacen la experiencia más ordenada y personal.
En definitiva, la aconsejaría a quien quiera una actividad guiada y accesible para probar el dibujo sin complicarse buscando lecciones. Si en casa se respetan los turnos y se entiende que cada trazo puede ser distinto, ofrece una manera agradable de practicar juntos. Si se necesita libertad artística total, formación técnica amplia o separación formal entre usuarios, elegiría otra alternativa. Como acompañante para empezar y compartir un rato creativo, sí le daría un lugar en la rutina doméstica.
Una pequeña rutina para que la guía enseñe de verdad
Para que cada sesión deje algo más que una figura terminada, yo reservaría un minuto al final para mirar el dibujo y nombrar una decisión concreta: dónde empezó la forma, qué línea costó más o qué proporción se quiere probar de nuevo. Ese cierre no necesita una nota ni una corrección detallada. Ayuda a que el principiante conecte las instrucciones con lo que hizo y a que la próxima práctica tenga un objetivo sencillo, como dibujar con más calma o fijarse mejor en el tamaño relativo de dos partes.
Si varias personas participan, una buena variación es que quien acaba de dibujar explique qué paso le resultó más útil antes de ceder el móvil. Así la siguiente persona no recibe una solución hecha, sino una pista sobre cómo mirar. También evita que el adulto se convierta en instructor permanente: cada usuario puede compartir su propia observación. En una actividad familiar breve, esa conversación suele ser más valiosa que completar muchas secuencias seguidas.
Qué esperar al instalarla y al elegirla
La aplicación es gratuita y tiene una clasificación PEGI 3; además, Simply Ltd registra 1,2 mil reseñas. Para mí, esos datos sirven como contexto al decidir si probarla, no como promesa de que todas las familias tendrán la misma experiencia. Antes de instalarla en un dispositivo que se comparte, comprobaría que el sistema sea compatible y hablaría de las compras con quien lo usa. Después, dedicaría la primera sesión a entender el ritmo de las instrucciones y a comprobar si el principiante disfruta aprendiendo con una secuencia guiada.
Una duda razonable es si hace falta saber dibujar antes de abrirla: no, precisamente la aprovecharía con alguien que necesita una guía para arrancar. Otra es si sustituye las clases: tampoco la trataría así, porque practicar figuras guiadas no equivale a recibir una formación amplia o comentarios personalizados. Y si el objetivo es guardar un trabajo digital terminado, preferiría una aplicación diseñada para crear ilustraciones en pantalla. Tener clara esa diferencia desde el principio evita pedirle algo distinto de lo que ofrece.
La elegiría sobre todo para un principiante que agradece instrucciones concretas, para una tarde compartida en la que se quiera alternar el teléfono y el papel, o para quien busca una manera amable de recuperar el hábito de dibujar. La dejaría de lado si la estructura paso a paso le resulta limitante, si necesita independencia de progreso entre varios usuarios o si su prioridad es dominar técnicas artísticas avanzadas. Con esa expectativa bien puesta, puede ser un inicio útil y disfrutable, sin confundir una práctica guiada con una solución completa para aprender todo sobre dibujo.
Ventajas
- Ofrece instrucciones paso a paso que facilitan seguir cada dibujo.
- Permite practicar a tu propio ritmo
- sin presión por completar las lecciones.
- Sus ejercicios pueden ayudar a ganar confianza con formas y trazos básicos.
- Es una opción sencilla para introducir a niños y principiantes al dibujo.
- Las sesiones breves permiten practicar en ratos libres.
Contras
- Las lecciones guiadas pueden limitar la exploración de estilos propios.
- Los principiantes absolutos quizá necesiten más explicaciones sobre técnicas básicas.
- La utilidad depende de practicar con regularidad fuera de la aplicación.
- Algunos ejercicios pueden resultar demasiado simples para usuarios con experiencia.
- La experiencia puede variar según el tamaño y la precisión de la pantalla táctil.
Preguntas frecuentes sobre Simply Draw: Aprende a dibujar
¿Qué es Simply Draw: Aprende a dibujar y cómo funciona?
Simply Draw es una aplicación educativa para practicar dibujo mediante lecciones guiadas. En lugar de limitarse a mostrar una imagen terminada, organiza ejercicios paso a paso para que observes formas y traces tus propios dibujos en papel. La propuesta está pensada para aprender a tu ritmo, repetir las prácticas y desarrollar habilidades básicas como el control de las líneas, la observación y la proporción.
¿Necesito experiencia previa o saber dibujar para usar Simply Draw?
No hace falta tener experiencia artística para empezar. Las actividades están planteadas para acompañar a quienes están aprendiendo, con instrucciones visuales que ayudan a avanzar por etapas. Aun así, cada persona puede encontrar algunos ejercicios más difíciles que otros: conviene tomarse el tiempo necesario, practicar varias veces y no esperar que el primer intento quede igual que el ejemplo. La constancia suele ser más útil que la experiencia previa.
¿Se dibuja dentro de la aplicación o necesito papel y lápiz?
Simply Draw se centra en enseñar a dibujar sobre papel siguiendo las indicaciones que aparecen en la pantalla, por lo que es recomendable tener a mano lápiz y papel u otros materiales de dibujo. La aplicación funciona como guía durante la práctica, no como sustituto de una herramienta de ilustración digital. Antes de comenzar, comprueba qué materiales pide la lección que quieres realizar y coloca el dispositivo en una posición cómoda para poder consultarlo.
¿Simply Draw: Aprende a dibujar es gratis?
La descarga puede ser gratuita, pero el acceso a todas las lecciones o funciones puede depender de compras dentro de la aplicación o de una suscripción, según la versión disponible en tu país y la plataforma. Revisa la ficha de Google Play o App Store y las condiciones que aparecen dentro de la app antes de registrarte o iniciar una prueba. Si se ofrece una suscripción, comprueba también su precio, duración y forma de cancelación.
¿Para qué edades es adecuada Simply Draw y qué debo revisar antes de descargarla?
La aplicación puede resultar útil para niños, jóvenes y adultos que quieran iniciarse en el dibujo, aunque la edad recomendada y las funciones disponibles pueden variar según la tienda y la versión. Si la va a usar un menor, revisa la clasificación por edades, las compras integradas y las opciones de privacidad, y acompáñalo al configurar una cuenta o una suscripción. También conviene comprobar la compatibilidad del dispositivo y los requisitos de conexión.






















